El REY JESÚS
En este último domingo del año eclesiástico, comprometemos totalmente nuestras vidas a Jesús y lo reconocemos como nuestro Rey y el Rey de Reyes (Ap 19:16). Así como el buen ladrón, es posible que hayamos ignorado el reinado de Jesús durante años o incluso durante toda nuestra vida, pero podemos arrepentirnos hoy. Cuando con corazones arrepentidos decimos, “Jesús, acuérdate de mí cuando vengas a establecer Tu Reino” (Lc 23:42), Jesús también nos responderá: “Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Lc 23:43).
Hoy podemos hacer o renovar un compromiso con Jesús, que tendrá un significado eterno. Algunos piensan que no es necesario comprometer sus vidas a Jesús. Son “buenas personas” que van a la iglesia, oran, y tienen morales decentes. Pero todo esto es solamente el gran asunto del Rey Jesús. Él nos exige, con buena razón, que seamos no solamente personas buenas, devotas, y decentes sino personas engendradas desde arriba (Jn 3:3), nuevas criaturas (2 Co 5:17), e hijos de Dios (Jn 1:12).
Para nacer de nuevo, y llegar a ser hijos de nuestro Padre celestial, debemos ser bautizados en el Rey Jesús (Rom 6:3) y vivir nuestra nueva vida con fe. Esta fe se expresa con el compromiso total de entregar nuestras vidas al Rey Jesús.
Prayer: Rey Jesús, gracias por darnos el privilegio de ser Tu gran asunto. Te lo doy todo.
Promise: “Porque Él nos libro del poder de las tinieblas y nos hizo entrar en el Reino de Su Hijo muy querido, en quien tenemos la redención y el perdón de los pecados” (Col 1:13-14).
Praise: ¡Toda alabanza para Ti, Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores! ¡Todos aclamen, al Rey Jesús! ¡Aleluya!
Rescript: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Nihil Obstat (no existe impedimento para publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo 1 de octubre al 30 de noviembre de 2025. Otorgado el 18 de junio de 2025. Reverendo Steve J. Angi, Canciller y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, Ohio
The Nihil Obstat ("Permission to Publish") is a declaration that a book or pamphlet is considered to be free of doctrinal or moral error. It is not implied that those who have granted the Nihil Obstat agree with the contents, opinions, or statements expressed.