EL CONSUELO DE NAVIDAD
El Señor promete consolarnos y hablarnos tiernamente (Is 40:1-2). En la segunda lectura de hoy, la Iglesia proclama en el nombre del Señor que “los cielos desaparecerán estrepitosamente; los elementos serán desintegrados por el fuego” (2 Pe 3:10). ¡Que consuelo! En el Evangelio, conozcamos a san Juan el Bautista, él es uno de los menos consoladores en la Biblia y en la historia (ver Mc 1:2ss). La forma en que actúa el Señor no es nuestra forma, y Su idea de consolación no es la misma que la nuestra (ver Is 55:8).
El Señor no quiere darnos el consuelo superficial de alivio pasajero. Más bien el Señor promete bautizarnos en el Espíritu Santo (Mc 1:8), el Paráclito, el Consolador (ver Jn 14:16, 26; 15:26; 16:7). Este Consolador Divino nos librará de generaciones de esclavitud, pecado, culpa y castigo (Is 40:2).
El consuelo comenzará cuando el Espíritu Santo convenza al mundo y a nosotros del pecado, la justicia, y la condena (Jn 16:8). Luego debemos dejarnos guiar por el Espíritu desde la condena al arrepentimiento, confesión, y el perdón. Después de esto, podemos experimentar personalmente que “donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad” (2 Co 3:17).
Bajo el consuelo del Espíritu entraremos perfectamente a la libertad del Señor. Desplazaremos la cultura de muerte con una civilización de amor y vida. ¡Ven Espíritu Santo de Navidad y consuelo!
Prayer: Padre, consuélame a Tu manera.
Promise: “¡Aquí está tu Dios! Ya llega el Señor con poder y su brazo le asegura el dominio” (Is 40:9-10).
Praise: Alabanza a Ti, Jesús resucitado, “Príncipe de la Paz” (Is 9:5). Todo la gloria y el honor a Ti. ¡Aleluya!
Rescript: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Nihil Obstat (no existe impedimento para publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo 1 de diciembre de 2023 al 31 de enero de 2024. Otorgado el 3 de mayo de 2023. Reverendo Steve J. Angi, Canciller y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, Ohio
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