Sábado, 6 de abril de 2019

Jeremías 11:18-20
Salmos 7:2-3, 9-12
Juan 7:40-53

LAS MÁS GRANDES ENSEÑANZAS HABLAN EN CADA MISA

"Nadie habló jamás como este hombre" (Juan 7:46).

Cuando los guardias del templo vinieron a arrestar a Jesús, no lo hicieron porque estaban muy impresionados por las palabras de Jesús. Cuando las personas escucharon a Jesús hablar, "quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: '¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, llena de autoridad!'" (Mc 1:27). Después de que una mujer samaritana conversó con Jesús, ella dijo: "Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que hice. ¿No será el Mesías?" (Jn 4:29). Aunque los líderes del pueblo querían matar a Jesús, "no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba y estaba pendiente de Sus palabras" (Lc 19:48). Jesús es el Verbo de Dios eterno y encarnado (Jn 1:1, 14). Sus palabras "son Espíritu y Vida" (Jn 6:63). Debemos buscar Su Palabra, obedecerla, centrar nuestras vidas en ella, difundirla y asombrarnos de Su Palabra.

En cada Misa y liturgia, Jesús, el eterno Sumo Sacerdote, es el Sacerdote y Predicador de la Palabra de Dios. Pídanle al Espíritu Santo que les abra los oídos y corazones para que se sorprendan con el ministerio de la Palabra de Jesús en cada Misa. Este es el propósito de este libro, Un Pan, Un Cuerpo: llevar a la mayor cantidad posible de personas a recibir tan profundamente como sea posible el ministerio de la Palabra de Jesús en la Misa diaria. Aférrense a las palabras de Jesús (Lc 19:48).

Prayer: Padre, en estos días de Cuaresma, que pueda devorar Tu Palabra y que se convierta en "gozo y la alegría de mi corazón" (Jer 15:16).

Promise: "¡A Ti he confiado mi causa!" (Jer 11:20)

Praise: Luis se prepara y reflexiona sobre las lecturas diarias de la Misa antes y después de esta. Él ha crecido en fe por medio de estas meditaciones.

Rescript: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 23 de enero de 2019

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