Lunes, 22 de abril de 2019

Lunes de Pascua
Hechos 2:14, 22-33
Salmos 16:1-2, 5, 7-11
Mateo 28:8-15

PEREGRINOS

"Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los discípulos. De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: 'Alégrense'". Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de Él" (Mateo 28:8-9).

Las mujeres que estaban en la tumba de Jesús no se encontraron con Él en la tumba, sino en el camino. Él les dijo que le avisaran a Sus hermanos y que se reunieran con Él en Galilea (Mt 28:10). Esa primera tarde, después de Su Resurrección, Jesús mismo estuvo caminando siete millas (Lc 24:13ss). El eunuco etíope fue convertido en "el camino que baja de Jerusalén a Gaza" (Hch 8:26), y fue la primera persona que llevó el Evangelio a los confines de la tierra. Saulo, a quien lo enviaron en la primera misión cristiana, también fue convertido en el Camino, -el camino a Damasco (Hch 9:3). El nombre de lo que hoy llamamos "Cristianismo" viene de "el Camino" (ver Hch 9:2; 19:23; 22:4; 24:14, 22).

Al comenzar el cristianismo en el camino y nombrarlo "el Camino", el Señor resucitado hizo obvio que Él nos quiere en el Camino donde pública y alegremente testifiquemos por Él. En este Camino conocemos el Cristo resucitado de maneras cada vez más profundas y misteriosas. Los evangelizadores y misioneros no pierden su fe al compartirla y conocen a Cristo resucitado; por el contrario, pierden las debilidades de su fe. Los cristianos "acomodados" ven que su fe en el Señor se deteriora. Por lo tanto, empieza a andar el Camino, donde encontrarás a Jesús resucitado.

Prayer: Padre, que mi amor por Ti me convierta en un peregrino.

Promise: "A este Jesús, Dios lo resucitó, y todos nosotros somos testigos" (Hch 2:32).

Praise: Alabemos a Jesús, "la Resurrección y la Vida" (Jn 11:25).

Rescript: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 23 de enero de 2019

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