Martes, 20 de febrero de 2018

Isaías 55:10-11
Salmos 34:4-7, 16-19
Mateo 6:7-15

EL ESPÍRITU SANTO NOS ENSEÑA EL "PADRE NUESTRO"

"Ustedes oren de esta manera" (Mateo 6:9).

Orar es comunicarse con nuestro infinito, perfecto y santísimo Dios, Quien es Amor (1 Jn 4:16). Por lo tanto, orar es uno de los aspectos más importantes de la existencia del ser humano. La oración es un gran privilegio y poder. Al orar estamos irremediablemente atormentados y esto ocurre "porque no sabemos orar como es debido" (Rom 8:26). Afortunadamente, el Espíritu Santo "intercede por nosotros" (Rom 8:26).

El Espíritu Santo comienza a ayudarnos a orar gritando en nuestros corazones, "Abba" ("Padre") (Gal 4:6). Es sorprendentemente cierto que el santísimo Dios en Su infinito misterio ha adoptado a los bautizados como Sus propios hijos e hijas. Así, la oración significa comunicarnos con nuestro propio Padre (ver Mt 6:9).

El Espíritu Santo nos hace santos. Así pues, oremos para que por nuestra santidad el nombre de Dios sea santificado, es decir, santo (Mt 6:9).

El Espíritu Santo nos condena por nuestra capacidad pecaminosa de construir nuestro propio reino y hacer nuestra voluntad (Jn 16:8). Entonces, oremos iluminados por el Espíritu: "que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mt 6:10).

Inspirados por el Espíritu, oremos siempre al Padre como Jesús nos enseñó.

Prayer: Padre, envía al Espíritu Santo para que me ayude a aprender de Jesús cómo orar como nunca antes. Permíteme abrir nuevos caminos en la oración.

Promise: "Así sucede con la palabra que sale de mi boca: ella no vuelve a mí estéril, sino que realiza todo lo que yo quiero y cumple la misión que yo le encomendé" (Is 55:11).

Praise: Jorge invoca la Oración del Señor varias veces al día. Él implora al Padre que se haga Su voluntad en este mundo cada día.

Rescript: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 29 de noviembre de 2017.

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