Viernes, 27 de octubre de 2017

Romanos 7:18-25
Salmos 119:66, 68, 76-77, 93-94
Lucas 12:54-59

JESÚS, NUESTRA VIDA (JN 14:6)

"¿Quién podrá librarme de este cuerpo que me lleva a la muerte?" (Romanos 7:24).

Si somos honestos con nosotros mismos, tendremos que admitir que es posible que no hemos sido honestos con nosotros mismos. Esto se debe a que, si hubiéramos sido honestos, tendríamos que admitir que hay algo muy erróneo con nosotros. No hay nada bueno en nosotros (Rom 7:18). Tenemos "el deseo de hacer el bien", pero "no el realizarlo" (Rom 7:18).

"Y así, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero" (Rom 7:19). "Esto nos hace prisioneros de "la ley del pecado" que está en los miembros de nuestro cuerpo (Rom 7:23). Somos miserables porque nuestros cuerpos "nos llevan a la muerte" (Rom 7:24). ¿Quién nos podrá librar de la miseria de esta condición humana? (Rom 7:24) Solo por medio de Jesucristo nuestro Señor podemos ser liberados de nuestra auto destructiva y caída naturaleza (Rom 7:25). "Ya no hay condenación para aquellos que viven unidos a Cristo Jesús" (Rom 8:1).

Debido a que Jesús es nuestro Salvador, Redentor, Señor, y Dios, nos centramos todo el tiempo y vida en Él (ver 1 Pe 1:21), y medimos los años desde el año aproximado de su nacimiento. En el inicio del tercer milenio, entrega toda su vida a Jesús. Ámalo con todo tu corazón. Adóralo y comunica a todos quién es Jesús y lo que Él ha hecho. Proclama que " 'vida' es Cristo" (Fil 1:21).

Prayer: Jesús, Tú me diste Tu vida. Yo Te entrego mi vida.

Promise: "Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo entonces no saben discernir el tiempo presente?" (Lc 12:56)

Praise: Jessica se regocijó en la profunda unidad que ella y su marido disfrutaron después de entrar en la iglesia durante la Vigilia Pascual.

Rescript: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 10 de mayo de 2017.

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