NO NEGOCIABLE
Nota como Jesús se deshace del diablo y sus tentaciones:
- Jesús nunca entabla diálogos con Satanás. Simplemente lo refuta. No le permite al Diablo que converse con Él. Tres veces, Él solamente habla la verdad y termina la conversación.
- Jesús usa lasescrituras para contrarrestar cada tentación.
- Jesús estaba "lleno del Espíritu Santo" (Lc 4:1). El Espíritu Santo lucha contra el espíritu del mal (Gal 5:17).
- Jesús se dedicó a la oración y ayuno(Lc 4:2), que es lo que vence al diablo (Mt 17:21).
- Jesús entendió que Él era el Hijo amado de Dios (Lc 3:22). Él sabía que su Padre proveería todas sus necesidades.
El Diablo "es mentiroso y es padre de la mentira" (Jn 8:44). Cuando él nos tienta, hace promesas que no tiene intención de cumplir (ver Lc 4:6). Sus promesas son mentiras. Ceder a las tentaciones no hace las cosas más fáciles ni más placenteras para nosotros, porque Satanás no trae placer sino destrucción y culpa. El trágico error de Adán y Eva fue el entrar en conversación con el Diablo. Ellos escucharon sus engaños, los consideraron y luego, trágicamente, los aceptaron (Gen 3:1ss).
La única respuesta a la maldad y sus tentaciones es la de Jesús: "¡Retírate, apártate de mí, Satanás!" (Mt 16:23). Inmediatamente rechacemos la tentación y escuchemos solo la Palabra de Dios (Jn 8:31), valórala (Lc 2:19) y mantenla en tu corazón para derrotar la tentación (Sal 119:11).
Prayer: Padre, lléname con el Espíritu Santo. Que tenga hambre y sed solamente de Ti.
Promise: "si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvado" (Rom 10:9).
Praise: Te alabo, Señor Jesús resucitado, porque conquistaste el pecado, la muerte y el reino de las tinieblas.
Reference: (Esta enseñanza fue presentada por un miembro del equipo editorial).
Rescript: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 10 de noviembre de 2015.
The Nihil Obstat ("Permission to Publish") is a declaration that a book or pamphlet is considered to be free of doctrinal or moral error. It is not implied that those who have granted the Nihil Obstat agree with the contents, opinions, or statements expressed.