Sábado, 16 de enero de 2016

1 Samuel 9:1-4, 17-19; 10:1
Salmos 21:2-7
Marcos 2:13-17

COMO SOY, PERO NO COMO SERÉ

"No son los sanos los que tienen necesidad del médico; sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores" (Marcos 2:17).

Saúl, el primer rey de Israel, fue burlado por algunos asnos poco antes de ser ungido rey (1 Sm 9:4). Entonces Saúl le preguntó a Samuel, el vidente, donde estaba el vidente. Samuel respondió que Saúl podría ver el vidente justo frente a sus ojos, porque Samuel era el vidente (1 Sm 9:18-19). Saúl parecía tener problemas para hacer algo bien. Saúl trató de evitar ser hecho rey escondiéndose "entre los equipajes" (1 Sm 10:22). El no hizo esto bien tampoco, porque lo encontraron y lo hicieron rey. Sin embargo, el Señor aceptó a Saúl cómo era y lo ungió. El Señor nos acepta tal cómo somos. Él no ha "venido a llamar a los justos, sino a los pecadores" (Mc 2:17).

Después de que el Señor nos acepta como somos, Él se niega a aceptar que nos conformemos en ser como somos. Él nos llama al arrepentimiento y al crecimiento en la santidad. Él incluso se hizo un ser humano, y murió en la cruz, para que nos sea posible recibir una nueva naturaleza, y llegar a ser santos como Él es santo (ver 1 Pe 1:16).

El Señor invita a todos a su banquete de boda. Todos han de venir como son, pero no para quedarse como están. Debemos ponernos el traje de bodas de la justicia y santidad, o seremos atados y arrojados "a las tinieblas" al "llanto y rechinar de dientes", (Mt 22:13). Ven como eres para no ser más como eres.

Prayer: Padre, hazme santo en todos los aspectos de mi conducta (1 Pe 1:15).

Promise: "Le concedes incesantes bendiciones, lo colmas de alegría en tu presencia" (Sal 21:7).

Praise: Margarita utiliza agua bendita con frecuencia, para recordarse su deseo de ser santa.

Rescript: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 24 de augusto de 2015.

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