BUSCAR A LOS FIELES
Las historias de conversión son conmovedoras. Lloramos con alegría cuando el ladrón bueno en la cruz encuentra salvación en su última hora de desesperación (Lc 23:42-43). Nosotros quedamos asombrados con el poder de Dios cuando Él domina al peor pecador, el acosador Saulo (1 Tim 1:15), quien luego increíblemente se vuelve el gran apóstol y predicador Pablo (Hch 9:3ss). Hoy día estamos en gran medida animados por la oleada de acérrimos protestantes quienes se han convertido increíblemente al Catolicismo y ahora tenazmente defienden la Fe.
Una vida de fidelidad a Dios no es una historia común. No se ven muchos auditorios llenos de personas escuchando hablar un devoto sacerdote o monja sobre su llamado vocacional cuando niños y luego nunca flaquearon al vivir ese llamado en santidad y dando frutos. Tampoco muchos van a buscar sabiduría de una pareja que nunca uso anti-conceptivos, tuvieron una familia grande y criaron hijos quienes se han mantenido todos alegremente fieles a la Iglesia.
La popularidad de las conversiones es una cosa muy buena. Constantemente tenemos que tener en cuenta el poder de Dios. Pero cuando encontramos personas que nunca han desfallecido en su fe y que fielmente han producido fruto a través de los años, debemos buscarlos hasta el punto "que tus pies gasten el umbral de su puerta" (Eclo 6:36). Debemos frecuentar su compañía y estarles cerca (Eclo 6:34). Fidelidad se captura más que se enseña. Busca la fidelidad buscando a los fieles.
Prayer: Padre, trae gente a mi vida que me guie a una fidelidad mayor.
Promise: "La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma" (Sal 19: 8).
Praise: Alicia construyó su vida en turno a Jesús y lo ha recibido diariamente en la Eucaristía por cuarenta años.
Rescript: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 1 de abril de 2015
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