Sábado, 5 de julio de 2014

san Antonio María Zacaría
Amós 9:11-15
Salmos 85:9-14
Mateo 9:14-17

ESPERANZA PARA EL ARREPENTIDO

"Yo cambiaré la suerte de mi pueblo Israel" (Amós 9:14).

Después de más de ocho capítulos de condenaciones dolorosas, el libro de Amós concluye con una profecía de esperanza. Las ruinas se levantarán (Am 9:11); el pueblo de Dios se reconstruirá (Am 9:11); una gente derrotada conquistará una vez más (Am 9:12). "Llegan los días en que el labrador seguirá de cerca al que siega" (Am 9:13). El Pueblo restaurado del Señor será bendito y fructífero. Las últimas palabras son " Esperanza" y " vida".

El Señor promete: "Porque yo conozco muy bien los planes que tengo proyectados sobre ustedes: son planes de prosperidad y no de desgracia, para asegurarles un porvenir y una esperanza. Entonces, cuando ustedes me invoquen y vengan a suplicarme, yo los escucharé; cuando me busquen, me encontrarán, porque me buscarán de todo corazón, y yo me dejaré encontrar por ustedes Yo cambiaré la suerte de ustedes" (Jer 29:11-14). "Vengan, y discutamos –dice el Señor– Aunque sus pecado sean como la escarlata, se volverán blancos como la nieve; aunque sean rojos como la púrpura, serán como la lana. Si están dispuestos a escuchar, comerán los bienes del país; pero si rehúsan hacerlo y se rebelan, serán devorados por la espada, porque ha hablado la boca del Señor" (Is 1:18-20). "Y la esperanza no quedará defraudada" (Rom 5,5).

Prayer: Padre, que pueda cruzar el umbral de la esperanza y ser verdaderamente libre.

Promise: "El Señor promete la paz, la paz para su pueblo y sus amigos, y para los que se convierten de corazón" (Sal 85:9).

Praise: San Antonio comenzó la devoción de las "Cuarenta Horas" de la adoración Eucarística.

Rescript: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 1 de abril de 2014

The Nihil Obstat ("Permission to Publish") is a declaration that a book or pamphlet is considered to be free of doctrinal or moral error. It is not implied that those who have granted the Nihil Obstat agree with the contents, opinions, or statements expressed.