LA ORACION ES INCLUSO MEJOR
La hospitalidad fue una responsabilidad y privilegio altamente valorado por el pueblo judío. Al practicar la hospitalidad puede encontrarse sirviendo a los ángeles (He 13:2) o incluso a Dios mismo (Gn 18:17ss). Abraham y Sara, por ejemplo, ofrecieron su hospitalidad a Dios y a dos ángeles. Como resultado, Dios les prometió milagrosamente que tendrían un hijo, a pesar de que ambos tenían casi cien años de edad (Cfr. Gn 18:10). La hospitalidad es el lugar donde nace la promesa, la bendición y los milagros.
La hospitalidad es increíble, sin embargo Jesús afirmó que la oración es aún mejor (Lc 10:42). Esta fue una revelación sorprendente. Jesús aún mantiene la necesidad de orar siempre (Lc 18:1; Cf. 1Tes 5:17). Él hizo esto mismo, orar temprano en la mañana y tarde en la noche (Mc 1:35; Lc 22:39ss). Jesús oró de una manera tan nueva que la gente que habían rezado por años le pidió que les enseñara a orar (Lc 11:1).
Después que Jesús ascendió al cielo, Sus discípulos entendieron el mensaje de Jesús de la oración y se dedicaron a la oración constante durante nueve días (Hch 1:14). La Iglesia nació después de éste período de gestación de nueve días de oración. A partir de ése momento, el Espíritu ha permitido a los seguidores de Jesús a dedicarse a la oración (Cfr. Hch 2:42).
Prayer: Jesús, enséñame a orar (Lc 11:1). Espíritu Santo, ayúdame a superar mi debilidad en la oración (Rom 8:26).
Promise: " Ahora me alegro de poder sufrir por ustedes, y completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, para bien de su Cuerpo, que es la Iglesia" (Col 1:24).
Praise: Alaben a Jesús, quien abrió ampliamente las puertas de la Casa de su Padre. "Alaben el nombre del Señor. Porque sólo su Nombre es sublime; su majestad está sobre el cielo y la tierra"(Sal 148:13).
Rescript: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 1 de marzo de 2013
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