RAICES
Millones de Católicos alrededor del mundo van a haber asistido a Misa hoy. Cada uno de ellos escuchó la palabra de Dios proclamada en las lecturas de la Escritura. "La palabra de Dios vive" (Hb 4:12); buscará encontrar un hogar en cada persona que la escuche. La palabra de Dios es semilla (Lc 8:11); puede crecer y echar raíces dentro de cada persona.
Usando una analogía, esta palabra sembrada dentro de ustedes representa a un bebé vivo dentro del vientre de su madre. El bebé, mientras es todavía un embrión, normalmente se une a la pared uterina de su madre y "echa raíces." Algunas madres usan químicos abortíferos para prevenir que el bebé eche raíces dentro de ellas. El bebé no puede echar raíces y es abortado. Si no es abortado químicamente, el bebé echara raíces con éxito y crecerá rápidamente. Mientras el bebé crece, aún puede ser abortado quirúrgicamente, lo cual involucra una violenta extracción del cuerpo de la madre.
Como la palabra de Dios vive y por eso crecerá automáticamente, la pregunta es: "¿Recibirás con humildad la palabra que ha echado raíces en ti?" (St 1:21) o ¿Abortarás la palabra y la expulsarás de tu vida?
El autor del libro de Santiago expresa que la mejor manera de ayudar a que la palabra eche raíces es actuar en base a la palabra y no solo escucharla (St 1:22). ¿Dejaste que la palabra sembrada dentro de ti desde el pasado domingo echara raíces y creciera? ¿Que harás con la palabra de Dios sembrada dentro de ti hoy?
Prayer: Padre, te pido seguir con atención lo que escuche de Tu palabra (Mc 7:16)
Promise: "El desea traernos a la vida con una palabra pronunciada en la verdad." St 1:18
Praise: ¡Te abalamos Jesús, la cabeza ascendida de Su Cuerpo, la Iglesia! ¡Toda gloria y alabanza al Rey de Reyes. Aleluya!
Reference: (Esta enseñanza fue suministrada por un miembro de nuestro equipo editorial).
Rescript: †Muy Reverendo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 22 de junio de 2012
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